En el marco del Día Internacional de Lucha contra la Violencia hacia las Mujeres, desde el Área de la Mujer de COAG y la Confederación de Mujeres del Medio Rural (CERES) nos sumamos al grito unánime que reclama la consideración de la violencia de género como una cuestión de Estado de máxima emergencia que se debe abordar con todas las herramientas existentes.

CERES apoya las acciones de la Plataforma 7N contra todas las formas de violencia y su ideario. También hemos apoyado los trabajos de la Plataforma Estambul Sombra que ha elaborado un informe desde las profesionales de organizaciones de la sociedad civil, sobre los distintos aspectos que el grupo de expertos GREVIO va a analizar sobre la puesta en práctica del Estado español de las obligaciones del Convenio de Estambul. En estas plataformas, mujeres de organizaciones feministas de todo el estado, expertas, estudiosas, investigadoras, divulgadoras y activistas sobre la violencia, promueven propuestas de cara a las instituciones para que pongan en marcha mayor número de medidas y actuaciones que erradiquen esta lacra que ha acabado ya en 2018 con la vida de 44 mujeres. El Estado nos ha considerado y en 2018 hemos conseguido aumentar el presupuesto para medidas en torno a un Pacto de Estado contra la Violencia de género de 200 millones de Euros. Además, estamos en constante y continua interlocución con la Delegación de Gobierno para la  Violencia y la Secretaria de Estado de Igualdad. (Enlace de los 10 puntos fundamentales que resalta la Plataforma Estambul Sombra: http://ceres.org.es/resumen-de-las-reivindicaciones-principales-de-las-asociaciones-d-mujeres-para-la-violencia-de-genero-en-espana/).

“La discriminación a la hora de reconocer nuestro trabajo en administrativas, de gestión y de comercialización en muchas explotaciones agrarias, las dificultades y barreras que encontramos en el poder legislativo y en el ejecutivo cuando plantemos medidas para acabar con éstas son también maneras de ejercer la violencia”, dice Inmaculada Idáñez. En días como el 25 de noviembre, todos/as estamos de acuerdo en denunciar la gravedad de los asesinatos pero cuando llega la hora de la verdad, de trabajar para romper esa educación machista que todos y todas tenemos y de poner presupuestos sobre la mesa, ya no vemos de manera tangible a las víctimas y comenzamos a dar rodeos y a poner barreras”.

Por eso, desde COAG y CERES exigimos que el presupuesto se destine a crear estructuras que doten a las víctimas de derechos, que permitan dar asistencia de primera mano. “En el medio rural las trabajadoras sociales realizan un papel fundamental en la atención temprana e inmediata, en el asesoramiento y acompañamiento, pero esto no se resuelve haciendo campañas puntuales en colegios y asociaciones de mujeres, se trabaja con formación, personal experto en igualdad en el medio rural y promocionando la visibilización y participación de las mujeres en la vida de los pueblos a través de las políticas de igualdad”, ha apuntado Idañez.

El 25 de noviembre es un día clave y fundamental para salir a la calle, manifestarnos y denunciar la urgencia e importancia de construir una sociedad donde las mujeres tengan derecho a una vida libre de violencias. Esperamos la participación de todos y todas.